Introducción: la magia de Chichén Itzá
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo, Chichén Itzá es probablemente el sitio arqueológico más famoso de México. Situada en el corazón de la península de Yucatán, esta antigua ciudad maya fue un importante centro político, religioso y cultural entre los siglos IX y XV.
Hoy en día, recorrerla es como viajar atrás en el tiempo: caminar entre templos, observatorios y la icónica Pirámide de Kukulkán es una experiencia que impresiona, incluso aunque hayas visto mil fotos antes de estar allí.

Cómo llegar a Chichén Itzá
Chichén Itzá se encuentra en el estado de Yucatán, a medio camino entre la Riviera Maya y Mérida. Hay varias formas de llegar:
- Desde Playa del Carmen: unas 2h30 – 3h en coche.
- Desde Tulum: unas 2h30.
- Desde Valladolid: solo 40 minutos.
- Desde Holbox: hay que combinar ferry + coche, unas 4h aprox.
En nuestro caso, contratamos un chofer privado que nos recogió en el hotel de Playa del Carmen. La ventaja es que nos esperó allí mientras visitábamos el complejo (unas 2 horas) y luego nos llevó a comer a Valladolid antes de continuar hacia Holbox. Una opción cómoda y sin estrés, sobre todo en familia. Si quieres conocer como organizamos nuestros desplazamientos y la logistica de nuestro viaje a Yucatán, tienes en este post toda la información,
Entradas y precios
- Entrada general para extranjeros: aprox. 614 MXN (unos 32 €).
- Niños hasta 12 años: gratis.
- Mexicanos y residentes: tarifa reducida (272 MXN).
Se pueden comprar entradas online en la web oficial de Cultura Yucatán o en taquillas (aunque en temporada alta se forman largas colas). Con las entradas On Line accedes rápido, y tienen lector de QR para agilizar la entrada. Se ven muchos empleados en la zona de acceso por si tienes alguna duda, asi que no tendrás problema.
Horarios
- Abierto todos los días de 8:00 a 17:00 h.
- Lo ideal es llegar a primera hora de la mañana para evitar tanto el calor como las aglomeraciones.
En verano hace mucho calor.La verdad que nosotros llegamos mas bien tarde: cerca de las 11.00 que es cuando más pega el sol por aquellas tierras… pero es lo que tiene no ser madrugador. Hay algunas zonas de sombra bajo los árboles, aunque gran parte del recorrido es a pleno sol. Llevar gorra, agua y protector solar es fundamental. Bajamos del coche con lo justo (la cartera, el agua, las viseras,..) y el driver se quedo guardando nuestras maletas en el parking.

Qué ver en Chichén Itzá
- Pirámide de Kukulkán (El Castillo): el símbolo de la ciudad, famosa por el efecto de la serpiente en los equinoccios. Es lo mas impresionante de la visita, aunque a mis hijas les parecio un poco mas pequeña de lo que se habían imaginado. 🙂
- Juego de Pelota: el campo de pelota más grande de Mesoamérica.
- Templo de los Guerreros y las Mil Columnas: impresionante conjunto arquitectónico.
- El Observatorio (El Caracol): utilizado por los mayas para estudiar los astros.
- Cenote Sagrado: utilizado en rituales y sacrificios.
Importante: desde hace años ya no se puede subir a la pirámide ni a otras estructuras, para preservar el sitio.Consejos prácticos para la visita
Como anécdota, cuando nuestras hijas eran pequeñas vimos en familia la película de Dreamworks El Dorado, (Dos pícaros españoles se topan con un mapa del tesoro de El Dorado y se embarcan como polizones en uno de los barcos de Cortez y llegan a america.)En la peli de animación, aparecen escenas inspiradas en este tipo de ciudades mayas, con el juego de pelota y templos monumentales. Fue muy divertido recordarlo mientras caminábamos por las ruinas: como si de repente se mezclaran la película de su infancia con la realidad ante nuestros ojos.
- Guías oficiales: los encontrarás en la entrada. No es obligatorio contratarlos, pero pueden enriquecer mucho la visita.
- Planos y paneles: hay mapas en la entrada y carteles informativos en diferentes puntos. Nosotros lo recorrimos por nuestra cuenta, ayudados por los paneles y una guía de viaje (Lonely Planet Yucatán), y fue suficiente.
- Baños y cajeros: disponibles junto a la entrada.
- Puestos de recuerdos: tanto fuera como dentro encontrarás decenas de vendedores con artesanías, camisetas y souvenirs. Aunque puede ser interesante curiosear, para mí le quita un poco de solemnidad al lugar.
- Puerta de entrada/salida: es la zona más caótica, con mucha gente, colas y vendedores. Ten paciencia, forma parte de la experiencia.
Comer cerca de Chichén Itzá
Una opción muy recomendable es combinar la visita con una parada en Valladolid, una encantadora ciudad colonial a solo 40 minutos. Nosotros comimos en el restaurante Paladar de Cura y aprovechamos para pasear un poco por sus calles y convento.
Valladolid es una ciudad colonial fundada en 1543, de tamaño mediano pero con un ambiente muy tranquilo. Está considerada como “Pueblo Mágico”, y aunque tiene algunos edificios históricos interesantes, la ciudad en sí nos pareció bastante humilde y sencilla.

Comimos en el restaurante Paladar de Cura, justo enfrente del Convento de San Bernardino de Siena, uno de los lugares más emblemáticos de Valladolid. Desde allí aprovechamos para entrar a la iglesia y pasear un poco por los alrededores. La visita fue agradable y tranquila: en pleno agosto apenas había turismo, lo que nos permitió encontrar mesa sin necesidad de reservar. Además, el restaurante tenía aire acondicionado, algo que agradecimos muchísimo después de las horas de calor en Chichén Itzá.
Pasear por Valladolid te da una idea de la vida local y de la herencia colonial española en la región. Sin embargo, en mi opinión, salvo que lo combines con una visita a Chichén Itzá o que vayas de camino hacia Holbox o Mérida, no es una ciudad en la que dedicaría un día completo.
Nuestra experiencia personal
Nosotros dedicamos unas dos horas a la visita, que resultó suficiente para recorrer lo principal sin prisas. La organización en el sitio es buena, está todo bien restaurado y los caminos están señalizados. El calor en verano es intenso, pero con agua, gorra y pausas a la sombra se lleva bien.
Lo que más me sorprendió fue la mezcla entre lo imponente del lugar y la cantidad de puestos de venta dentro del complejo. Aunque entiendo que sea una forma de sustento local, en algunos momentos rompe la solemnidad de caminar entre ruinas tan emblemáticas.
Aun así, la experiencia de estar frente a la Pirámide de Kukulkán y sentir la magnitud de la historia maya es algo que recordaré siempre.
Si viajas con adolescentes, en mi opinión es mejor no reservar una visita guiada demasiado larga. O bien elegir una explicación corta al inicio, o directamente recorrer el lugar por tu cuenta, leyendo paneles y buscando juntos información en una guía o en el móvil. Así se aprende más, porque ellos participan, hacen preguntas y puedes dirigir la atención a lo que realmente les atrae. Para nosotros fue una forma mucho más amena de vivir la visita.
Conclusión
Visitar Chichén Itzá es imprescindible en un viaje a la Riviera Maya. Más allá de ser una de las maravillas del mundo, es un lugar que transmite historia, cultura y la grandeza de la civilización maya. Con un poco de planificación —entradas online, llegar temprano y llevar lo necesario para el calor—, la visita se disfruta mucho más.