Guía de Groningen: qué ver en un fin de semana (y consejos si vas a visitar a tu hijo en Erasmus)

Groningen (o Groninga, en neerlandés) es una de esas ciudades que sorprenden sin hacer ruido. Situada en el extremo norte de los Países Bajos, es un destino joven, vital y al mismo tiempo profundamente histórico.
Cuando fuimos a visitarla por primera vez, no lo hicimos buscando turismo, sino algo más sencillo: conocer la ciudad en la que nuestra hija está viviendo su Erasmus. Y quizá por eso, el viaje se convirtió en algo especial. Groningen nos recibió con lluvia y bicicletas, con canales tranquilos, estudiantes pedaleando bajo abrigos largos y un aire limpio que solo se respira en las ciudades que aún conservan el ritmo humano.

Cómo llegar a Groningen desde Ámsterdam

Llegar a Groningen es fácil y cómodo. Volamos a Ámsterdam y desde el propio aeropuerto de Schiphol tomamos el tren directo hasta Groningen.
Los trenes salen cada media hora en días laborables y cada hora los festivos. El trayecto dura unas dos horas y atraviesa praderas, canales y pueblos que parecen maquetas.

vistas desde el avion llegando a Amsterdam

Si viajas en familia o en pareja, el billete de grupo (Group Ticket) es la mejor opción: a partir de dos personas, el precio baja notablemente. Solo hay que tener en cuenta que el descuento se aplica en horario off peak, es decir, fuera de las horas punta (antes de las 8:30 y después de las 13:00). Puede comprarse desde España en la web de los ferrocarriles neerlandeses (NS).

La estación central de Groningen —la Hoofdstation— es, además, una de las más bonitas de todo el país: un edificio de finales del XIX con techos decorados y una sala de espera digna de museo. Desde allí, si te alojas en el centro, puedes ir andando a cualquier punto de la ciudad.

Una ciudad joven con alma antigua

Fundada en la Edad Media, Groningen ha sido siempre una ciudad culta y comerciante. Su universidad, la Rijksuniversiteit Groningen, fue creada en 1614 y es la segunda más antigua del país. Atrae cada año a miles de estudiantes, muchos de ellos internacionales, que llenan sus calles de bicicletas, terrazas y vida.

La ciudad tiene más de 200.000 habitantes, y la edad media ronda los 36 años. Es, oficialmente, la ciudad más joven de los Países Bajos, algo que se percibe enseguida en su energía. Por la noche, las luces de los bares y cafeterías se reflejan en los canales, y los locales permanecen abiertos sin una hora fija de cierre, algo insólito en Holanda.

Qué ver y qué hacer en Groningen

A diferencia de Ámsterdam o Utrecht, Groningen no está llena de turistas. Aquí no hay prisas, ni colas, ni gente por todas partes. Es una ciudad tranquila, de las que se disfrutan andando, mirando tiendas, entrando a algún museo sin plan previo o simplemente sentándote en un parque a ver pasar bicis.
Si vas un par de días, estas son las paradas que no te puedes perder.

Grote Markt y Martinitoren

La Grote Markt es la plaza principal y el verdadero centro de Groningen. Siempre hay gente, terrazas y mucho ambiente. Desde allí se ve la Martini Toren, una torre gótica del siglo XV que se distingue desde casi cualquier punto de la ciudad. Subir sus escalones cuesta un poco, pero las vistas merecen la pena: tejados, canales y ese mar de bicicletas que parece no tener fin.

A los pies de la torre está la iglesia de San Martín, sencilla y bonita, que recuerda el pasado religioso de la ciudad. Y justo detrás, un rincón muy tranquilo: el Martinikerkhof, un pequeño jardín donde todo se vuelve silencioso y parece que el tiempo se detiene un rato.

Grote Markt (Groninga)

El Groninger Museum

Justo enfrente de la estación está el Groninger Museum, imposible no verlo nada más salir del tren. Su edificio, con colores llamativos y formas muy originales, parece flotar sobre el canal. Nosotros no llegamos a entrar, pero su ubicación y diseño ya llaman la atención por sí solos. Es de esos sitios que te hacen parar, mirar un rato y pensar: “la próxima vez, entramos seguro”.

Los canales y las casas de la benevolencia

Como toda ciudad holandesa, Groningen se articula alrededor del agua. Pasear por los canales Hoge der A y Lage der A permite entender su pasado mercantil. A ambos lados se alinean antiguos almacenes de ladrillo y viviendas de comerciantes, hoy convertidos en cafés y tiendas.

Muy cerca, entre callejones, se esconden los gasthuizen, unas casas agrupadas en torno a patios-jardín que servían para acoger a los pobres o enfermos. Algunos, como el Pepergasthuis o el Doopsgezind Gasthuis, están abiertos al público y ofrecen una visión preciosa del pasado solidario de la ciudad.

Canal de Groninga

Forum Groningen

Inaugurado en 2019, el Forum Groningen es el símbolo contemporáneo de la ciudad. Un edificio piramidal, de diseño audaz, que reúne biblioteca, salas de exposición, cafetería, cine y un mirador panorámico desde el que se contempla todo el casco antiguo. Es uno de esos lugares que resumen la nueva Groningen: moderna, creativa y abierta.

Forum Groninguer por dentro

Parques y espacios verdes

Groningen ha sido declarada la ciudad más saludable de los Países Bajos. La razón se nota al caminar: hay vegetación por todas partes y parques donde los estudiantes se tumban al sol en cuanto sale un rayo.
El Noorderplantsoen es el más popular. Con estanques, senderos y pequeños restaurantes con terraza, es el punto de encuentro cuando hace buen tiempo.
Más al sur, el Stadspark ofrece áreas deportivas, un pequeño zoo infantil y hasta un camping. Si buscas un paseo tranquilo, el Sterrebos es perfecto para desconectar del bullicio del centro.

Rincones con encanto y excursiones

A las afueras, merece la pena acercarse a Reitdiephaven, un pequeño puerto con casitas de colores que parecen sacadas de una postal escandinava. Es uno de los lugares más fotografiados de todo el país.
Si dispones de coche o bici, también puedes visitar el Parque Nacional Lauwersmeer, un espacio natural de marismas y aves; o el Zeehondencentrum Pieterburen, un centro de recuperación de focas que encanta a los niños.

Para una excursión de medio día, Bourtange —una fortaleza del siglo XVII en forma de estrella— ofrece una experiencia única, entre historia y paisaje.


Comer en Groningen

La oferta gastronómica es amplia, moderna y asequible. En una ciudad con tantos jóvenes, abundan los cafés informales y los restaurantes de comida internacional.
Algunos lugares recomendables:

  • Wadapartja Zuiderdiep: ideal para un brunch con platos locales.
  • TOET het TOETjesparadijs: especializado en postres, perfecto para una merienda.
  • Imono , un restaurante bufe asiatico, nada barato (45 eri por persona) pero con un acalida excepcional.
  • Mr. Mofongo: un clásico moderno, con cocina del mundo y cócteles originales.
  • Feel Good: productos ecológicos y opciones vegetarianas.
  • Werkman, en Grote Markt, para un aperitivo al sol.

Y si quieres probar algo verdaderamente local, busca un eierbal: un huevo cocido rebozado con carne y pan rallado, frito hasta quedar crujiente. Es el aperitivo típico de Groningen y está tan arraigado que ha sido declarado patrimonio cultural inmaterial.


Tiendas y mercados

El alma comercial de Groningen se nota en sus calles. En Herestraat y Vismarkt están las tiendas más conocidas, pero si buscas algo distinto, acércate a Oude Kijk in ’t Jatstraat y Folkingestraat, donde abundan las tiendas vintage, librerías y cafés.

Cada martes, viernes y sábado, la Vismarkt acoge un mercado al aire libre con puestos de flores, quesos, pan y productos locales. Es un buen lugar para mezclarse con los habitantes y sentir la ciudad más allá de los monumentos.

Vida nocturna y festivales

Dicen que Groningen es la ciudad que nunca duerme. No es una exageración: los bares no tienen hora de cierre y las calles del centro se llenan de estudiantes hasta la madrugada. La zona de Poelestraat concentra buena parte de la vida nocturna, y si buscas algo más tranquilo, hay decenas de pubs con música en directo.

A lo largo del año se celebran numerosos eventos:

  • Eurosonic Noorderslag (enero): uno de los festivales de música más importantes de Europa.
  • Bloemetjesmarkt (Viernes Santo): el mayor mercado de flores del país.
  • Día del Rey (27 de abril): fiesta nacional teñida de naranja.
  • Noorderzon Festival (agosto): arte, teatro y conciertos al aire libre.
  • Winterstad Groningen (diciembre): mercado navideño y pista de patinaje en la Grote Markt.

Groningen y su universidad

La Universidad de Groningen no solo da vida a la ciudad: forma parte de su identidad. Su edificio principal, el Academiegebouw, en Broerstraat, es una joya de la arquitectura neorrenacentista. Aquí estudió Aletta Jacobs, la primera mujer universitaria de los Países Bajos y pionera del feminismo en Europa.

Caminar por el campus y ver a los estudiantes salir de clase, llenar las cafeterías o cruzar en bicicleta los puentes es entender por qué Groningen es mucho más que un destino turístico: es una ciudad que late al ritmo de quienes aprenden y viven en ella.

Consejos prácticos

  • Compra los billetes de tren con antelación y en grupo: el ahorro es notable.
  • Alójate en el centro para moverte a pie o en bici.
  • Lleva ropa de lluvia y abrigo ligero: el clima cambia constantemente.
  • Usa tarjeta bancaria: en muchos locales no aceptan efectivo.
  • Si viajas para visitar a tu hijo Erasmus, deja espacio para su rutina. La ciudad se disfruta más sin prisa.

Dónde nos alojamos en Groningen (y por qué conviene reservar con tiempo)

En nuestro viaje a Groningen, en el que fuimos a visitar a nuestra hija, nos alojamos en el Hotel Schimmelpenninck Huys, una opción que nos vino especialmente bien por su ubicación muy céntrica, en pleno corazón de la ciudad. Desde el hotel podíamos movernos andando prácticamente a todos los puntos de interés, algo muy cómodo cuando el viaje tiene un componente familiar y quieres aprovechar bien el tiempo juntos.

El hotel ocupa un edificio histórico y su decoración es bastante singular, con un estilo clásico y toques algo exóticos que lo hacen diferente a los hoteles más impersonales. No es un alojamiento moderno al uso, pero sí muy acogedor y con personalidad, y para nosotros fue una base perfecta para conocer Groningen y vivir la ciudad desde dentro.

Conviene tener en cuenta que Groningen no tiene una oferta muy amplia de alojamientos, especialmente en el centro. Es una ciudad universitaria con muchísimos estudiantes, profesores y visitantes, por lo que los hoteles y apartamentos se llenan con facilidad, sobre todo en determinadas épocas del año (inicio de curso, eventos universitarios, fines de semana). Por eso, si tienes claro el viaje, reservar con antelación es clave.

Además de hoteles, hay algunas opciones de apartamentos turísticos, pero también son limitadas y muy demandadas. En nuestro caso, elegir un hotel céntrico fue la mejor opción para movernos con comodidad y disfrutar de la ciudad sin complicaciones.

Una visita con otro significado

Cuando viajas a ver a un hijo en Erasmus, el viaje tiene un sentido diferente. No vas a descubrir un destino nuevo, sino a entender su vida lejos de casa. Groningen nos permitió eso: ver dónde estudia, dónde toma café con sus amigos, qué calles recorre cada día.

Más allá de sus museos, canales y parques, lo que nos llevamos de Groningen fue la sensación de que una ciudad puede ser al mismo tiempo acogedora y libre, tranquila y joven, clásica y moderna.
Volvimos con la maleta llena de fotos, de queso y de lluvia… pero sobre todo con la tranquilidad de saber que nuestra hija vive en una ciudad luminosa, abierta y feliz.

Si te interesa este tipo de viajes, en los que aprovechamos para visitar a nuestros hijos durante su experiencia Erasmus y descubrir nuevas ciudades europeas, en el blog también contamos otros viajes muy especiales.

Puedes leer nuestro viaje a Liubliana, cuando fuimos a ver a nuestra otra hija y aprovechar para conocer la capital de Eslovenia, una ciudad sorprendente, verde y muy agradable para recorrer en pocos días.
Además, si buscas ideas de escapadas urbanas en Europa, te pueden venir muy bien nuestras guías de Düsseldorf con adolescentes, una ciudad con mucho encanto a orillas del Rin, y Burdeos, perfecta para una escapada cultural, gastronómica y muy cómoda para viajar en familia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *