40 planes gratis (o casi) en Bilbao que encantan a familias y adolescentes

1. Pasear por el Casco Viejo y perderse entre las Siete Calles.

El corazón más auténtico de Bilbao, lleno de pequeñas tiendas, bares de toda la vida y rincones con historia. Pasear sin rumbo por estas calles es gratis y siempre sorprende con su ambiente animado.

2.Visitar el Mercado de la Ribera y curiosear su ambiente.

Es uno de los mercados cubiertos más grandes de Europa y su vidriera modernista merece la pena por sí sola. Aunque no compres, pasear entre los puestos de frutas, quesos o pescados es un plan muy bilbaíno.

3. Recorrer la Plaza Nueva, con intercambio de cromos de La Liga, los domingos.

La Plaza Nueva es un clásico para tomar pintxos y ver cómo se reúne la gente. Si vas en domingo, no te pierdas el mercadillo de libros y el intercambio de cromos, un plan entrañable y gratuito.

4. Admirar el exterior del Guggenheim con sus esculturas (como Puppy, o la araña).

Merece la pena acercarse al Guggenheim para ver Puppy, el perro de flores, o la araña gigante Maman. El edificio de Gehry y su entorno junto a la ría son uno de los paseos más fotogénicos de Bilbao.

5. Entrar gratis al Museo de Bellas Artes

En pleno Parque de Doña Casilda, el museo guarda una gran colección de arte clásico y moderno. Actualmente en obras pero con una exposición que bien merece, (2025) la entrada es gratuita, así que es un plan cultural low cost perfecto.

6. Explorar el Azkuna Zentroa (Alhóndiga) con sus columnas llamativas y mirar hacia arriba y ver la piscina acristalada en la azotea.

Este centro cultural ocupa un edificio histórico rehabilitado por Philippe Starck y sorprende con sus 43 columnas, cada una diferente. No olvides mirar hacia arriba: desde abajo se ven las siluetas de los que se bañan en la pisicina del polideportivo.

7. Relajarse en el Parque de Doña Casilda con sus cisnes y pavo real.

Es el parque más clásico de Bilbao, con fuentes, estanques y un aire romántico. A los adolescentes les suele gustar ver de cerca a los cisnes y al famoso pavo real que se pasea libre. Era un «must» en nuestra infancia.

8. Subir al funicular de Artxanda (menos de 5 €) y disfrutar de las vistas. (ideal para el atardecer)

En solo unos minutos el funicular te lleva a uno de los mejores miradores de la ciudad. Subir al atardecer es todo un planazo: Bilbao se ilumina poco a poco y las vistas son inolvidables.

9. Pasear por el Paseo de Uribitarte junto a la ría.

Este paseo conecta el centro con el Guggenheim y es perfecto para caminar en familia, hacer fotos o recorrerlo en bici. El ambiente siempre es animado, con gente corriendo, paseando y disfrutando de la ría.

10. Descubrir el Callejón Zollo, uno de los rincones más fotogénicos y desconocidos de Bilbao.

Un rincón escondido a la altura del numero 11 de la calle Alameda San Mamés, que se ha convertido en parada habitual para los que buscan fotos diferentes. Sus murales y el ambiente alternativo sorprenden a quienes llegan por primera vez.

11. Relajarse en el Parque Etxebarria, con juegos de agua y vistas.

Este gran parque urbano ocupa lo que fue una antigua fábrica y todavía conserva su imponente chimenea. Es un lugar perfecto para tumbarse en el césped, dejar que los adolescentes disfruten de los juegos de agua o simplemente contemplar las vistas.

12. Entrar en la Catedral de Santiago del Casco Viejo que es etapa del Camino.

Entrada gratuita con la Credencial del Camino, si no el acceso es de pago simbólico. Se encuentra en pleno Casco Viejo, muy fácil de incluir en cualquier paseo.

13. Cruzar el Puente de la Ribera y adentrarse en Bilbao La Vieja, el barrio alternativo con ambiente joven y moderno.

Cruza el puente frente al Mercado de la Ribera y en pocos minutos estarás en el Muelle Marzana, entrada a Bilbao La Vieja en un barrio alternativo lleno de grafitis, bares de mil y un países, y cafeterías de moda.

14. Admirar la Plaza Moyúa con su jardín central y si es Navidad estará ricamente decorada.

Punto neurálgico de la ciudad, conecta con la Gran Vía y el metro. En Navidad es parada obligada para ver luces y el árbol gigante.

15. Contemplar la arquitectura neoclásica de la Plaza Nueva y tomar un pintxito en algunos de sus bares.

Ideal para un descanso; muchos bares ofrecen pintxos desde 1,50 €. Los domingos por la mañana hay mercadillo de libros y cromos.

16. Visitar la Plaza Venezuela, con su busto de Simón Bolívar.

En su centro encontrarás un busto de Simón Bolívar, inaugurado en 1977 como regalo de Venezuela a la ciudad, símbolo de la relación histórica entre Bizkaia y Latinoamérica. Aunque Bolívar nunca estuvo en Bilbao, el homenaje recuerda a la fuerte emigración vasca hacia Venezuela y al vínculo que se mantiene aún hoy con la comunidad venezolana en Bizkaia.

17. Entrar gratis al Itsasmuseum los martes o ver la grúa Carola desde fuera.

Además de la imponente grúa Carola en el exterior, dentro encontrarás maquetas de barcos históricos, una recreación de astilleros y exposiciones interactivas sobre la transformación de la ría. A los adolescentes suele atraerles mucho el simulador de navegación y la zona donde se explican los trabajos portuarios con herramientas reales. También hay una sala dedicada al Athletic y la gabarra, que conecta directamente con la pasión local por el fútbol. a sabrás: cuando el Athletic gana un título, la gabarra “resucita” y miles de personas llenan la ría para celebrarlo.

Tip práctico: la entrada general cuesta 10 €, pero los martes es gratuita. Puedes comprar tickets online en la web oficial de Itsasmuseum para evitar colas, sobre todo en temporada alta.

18. Cruzar el Puente Colgante (Vizcaya), Patrimonio Mundial. (eso si, ya no es Bilbao sino Portugalete y las Arenas)

Patrimonio Mundial y uno de los iconos más sorprendentes de Bizkaia. Puedes cruzarlo andando por la pasarela superior (1,60 € aprox.) o en la barquilla (0,50 €).
Tip práctico: la visita guiada oficial se gestiona desde la propia Asociación Puente Bizkaia, que ofrece entradas online y acceso a la pasarela con ascensor.

19. Ver el mercado de flores en el Arenal los domingos por la mañana.

Cada domingo por la mañana, este rincón junto al puente se llena de color. Flores frescas, plantas curiosas y un ambiente animado que merece la pena, aunque solo sea para pasear entre los puestos.

Es tradición que muchas familias bilbaínas compren aquí flores para adornar la casa después del vermut.

20. Buscar murales y arte urbano en Zorrozaurre.

Este barrio en plena transformación es un museo al aire libre. Las antiguas fábricas lucen grafitis y murales enormes que sorprenden a cada paso. Ideal para una ruta diferente y muy instagrameable.

21. Caminar por la ría entre el Itsasmuseum y ver el dique seco con embarcaciones (y la famosa Gabarra del Athletic.)

Desde el Itsasmuseum hacia Zorrotzaurre, el paseo junto a la ría regala vistas tranquilas y barcos en reparación. Y sí, ahí está la mítica gabarra del Athletic, toda una leyenda para los bilbaínos.

22. Admirar el Teatro Arriaga por fuera (y ver su programación cultural).

Aunque no entres, su fachada parece sacada de París. Si te gusta la cultura, merece la pena mirar su programación: desde teatro clásico hasta espectáculos familiares.

23. Apuntarse a un free tour por el Casco Viejo.

Una forma sencilla y económica de conocer Bilbao. Los guías mezclan historia con anécdotas locales, y descubrirás rincones que pasarían desapercibidos paseando por tu cuenta.

Hay varias compañías que los organizan, como GuruWalk, Civitatis o Free Tour Bilbao. Suelen salir de la Plaza Arriaga y es mejor reservar online con antelación, sobre todo en fines de semana.

24. Subir las escaleras de Begoña hasta la Basílica.

Son más de 300 escalones desde el Casco Viejo hasta la basílica, pero el esfuerzo merece la pena. Arriba te espera la Amatxu de Begoña, patrona de Bizkaia, a la que muchos bilbaínos rezan o agradecen su protección. Aunque no seas creyente, la sensación de llegar arriba y ver la iglesia es especial.

25. Caminar sobre el Puente Zubizuri de Calatrava sin resbalarte 😉

La pasarela de Calatrava es uno de los iconos modernos de la ciudad. Cruza despacio, mira hacia la ría y, si ha llovido, cuidado con no resbalar en sus placas de cristal.

26. Fotografiar edificios desde el paseo Campo Volantín.

Un lugar tranquilo junto a la ría para admirar edificios modernos como las torres Isozaki o, al otro lado, la silueta del Guggenheim. Perfecto para hacer fotos al atardecer.

27. Escuchar conciertos o actuaciones callejeras espontáneas en la Plaza Nueva.

Los fines de semana, además de pintxos, puedes encontrarte con músicos callejeros improvisando. Y algunos sábados por la tarde, un coro recorre la plaza cantando canciones populares vascas, llenando el ambiente de alegría. Es uno de esos momentos inesperados que te arrancan una sonrisa.

28. Ver a los jóvenes patinando en las zonas de Patines de Deusto.

La juventud bilbaína se reúne aquí para patinar. Aunque no cojas tus ruedas, es divertido ver el ambiente y sentir el pulso más urbano de la ciudad.

29. Admirar la vidriera de la Estación de Abando (Estación del Norte).

No todos los días entras en una estación con una vidriera de 15 metros de altura. Representa escenas de la Bizkaia industrial y marítima y se ve nada más entrar al vestíbulo, como si fuera un mural de luz que da la bienvenida. Es un lugar de paso para miles de viajeros, pero merece detenerse un par de minutos y contemplarla con calma.
Muchos bilbaínos dicen que es la “postal” que mejor resume lo que fue la ciudad: barcos, minas, montes y fábricas en un solo vistazo.

30. Probar un bollo de mantequilla, el dulce más típico de Bilbao.

El dulce más típico de Bilbao: un brioche relleno de crema de mantequilla suave. Lo encuentras en pastelerías como Arrese o Zuricalday, y es un acierto seguro para desayunar o para picar mientras descubres Bilbao

31. Ver un partido en los frontones del Casco Viejo, un plan muy local y gratuito.

Si tienes suerte, verás partidas gratuitas en alguno de los frontones. Es un plan muy local y auténtico, con la misma pasión que el fútbol.
Escuchar a los aficionados comentar la jugada en euskera forma parte de la experiencia.

32. Conocer el metro por dentro, una obra de Norman Foster donde se han rodado anuncios y videoclips.

No es un metro cualquiera: sus accesos acristalados (fosteritos) y el diseño de sus estaciones lo convierten en una obra arquitectónica. Tanto que ha salido en anuncios y videoclips. Y ademas está IMPECABLE.

A subway train arrives at a modern Bilbao metro station, featuring sleek architecture.
foto cedida

33. Curiosear en Joker Cómics y otras tiendas frikis del Casco Viejo, un plan diferente y muy juvenil.

Entre el Casco Viejo y San Mamés hay tiendas de cómics, manga y rol. Joker es la más famosa, pero no la única. Si prefieres otro estilo, también encontrarás tiendas de ropa punk y alternativa, locales de piercings o moda vasca con guiños a la cultura local. Es un plan distinto y muy juvenil, perfecto para quienes buscan algo fuera de lo común.

34. Ver el estadio de San Mamés iluminado desde la ría, un icono de Bilbao y del Athletic.

Por la noche, el estadio del Athletic se tiñe de luces y se refleja en la ría. Aunque no seas futbolero, su silueta moderna impresiona.

35. Escuchar un concierto gratuito de la Banda Municipal en el Arenal, especialmente animado durante el ciclo de primavera o Aste Nagusia.

En primavera y verano, sus conciertos gratuitos llenan de música el paseo. Una forma sencilla de disfrutar de la cultura local al aire libre.
En Aste Nagusia la Banda toca a diario y siempre logran que la gente acabe tarareando las melodías.

35. Pasear por Iralabarri, el “Notting Hill bilbaíno”, con sus casas de colores y rincones muy fotogénicos.

Conocido como el “Notting Hill bilbaíno” por sus casas de colores. Es un barrio tranquilo y fotogénico, perfecto para un paseo diferente.
Cada Navidad los propios vecinos adornan las fachadas, convirtiéndolo en un pequeño espectáculo.

Iralabarri (foto Bilbao Turismo)

36. Entrar en la Biblioteca de Bidebarrieta, un edificio histórico gratuito en pleno Casco Viejo.

Un tesoro en pleno Casco Viejo. Su salón de actos modernista sorprende a cualquiera y la entrada es gratuita. Un rincón poco conocido pero muy especial.

37. Hacer una ruta por el Anillo Verde de Bilbao, senderos y parques que rodean la ciudad con vistas y naturaleza.

El Anillo Verde son varios senderos y parques que rodean la ciudad, perfectos para desconectar sin salir de Bilbao. Hay tramos muy sencillos, ideales para familias, y otros que suben un poco más y regalan vistas espectaculares.
La información de todas las rutas la tienes en la web del Ayuntamiento de Bilbao, con mapas descargables. Una de las etapas más bonitas es la que sube al Monte Pagasarri, el “monte de los bilbaínos”, desde donde se ve toda la ciudad y la ría

38. Alquilar una bici eléctrica en Bilbao y recorrer la ría a tu ritmo.

Alquilarlas es fácil y barato, y recorrer la ría sobre dos ruedas da otra perspectiva de la ciudad. Perfecto si te apetece un plan activo.
Tip práctico: empresas como Bilbaobizi (el servicio municipal de bicicletas con inscripción anual) o Tourné Bilbao ofrecen bicis eléctricas por horas, con puntos de recogida en el centro y junto al Guggenheim.

39. Ir de pintxos por Pozas, una de las calles más animadas de Bilbao, ideal para un plan barato y muy local.

La calle Licenciado Poza, conocida simplemente como Pozas, es uno de los lugares con más ambiente de Bilbao. Antes de los partidos de San Mamés se llena de aficionados, pero cualquier día es buena excusa para probar pintxos en bares como «El Pintxito» o «BiLau». Es un plan barato, local y muy animado.

40. Hacerse una foto en el mural “Soñar” en Olabeaga, un rincón artístico muy instagrameable junto a la ría.

En este barrio marinero, junto a la ría, se esconde un mural con la palabra “Soñar” que se ha convertido en uno de los rincones más instagrameables de Bilbao. Puedes acercarte hasta el embarcadero o el Dique 21 —donde además puedes tomar algo— o verlo desde la otra orilla, en la zona de Deusto, con una bonita perspectiva. El contraste entre el arte urbano, los barcos y las grúas le da un aire muy auténtico.

41. Pasear por Indautxu y ver escaparates de moda, en algunas de las calles comerciales más especiales de Bilbao.

Indautxu es la zona más elegante de Bilbao, ideal para un paseo tranquilo de tarde. Sus calles, como Rodríguez Arias o Ercilla, concentran boutiques locales, tiendas de moda vasca y marcas internacionales en edificios señoriales que merece la pena mirar con calma. Además, encontrarás cafeterías con encanto donde parar entre escaparate y escaparate.
Es el barrio preferido de muchos bilbaínos para hacer sus compras más especiales, desde un vestido de diseñador hasta un complemento único.

42. Recorrer Bilbao en barco

Una de las formas más originales de conocer la ciudad es desde el agua. Con empresas como Bilboats puedes hacer recorridos por la ría y descubrir Bilbao desde otra perspectiva: pasando bajo sus puentes, admirando el Guggenheim desde el agua y viendo cómo la ciudad se abre camino hacia el mar. Es un plan relajado, diferente y que suele gustar mucho a las familias.

43. Visitar el Ayuntamiento de Bilbao

El edificio neobarroco del Ayuntamiento, junto a la ría, es uno de los más elegantes de la ciudad. Puedes entrar al hall y contemplar su imponente escalera principal, pero lo más especial es el Salón Árabe, inspirado en la Alhambra. Para conocerlo hay que apuntarse a una visita guiada que organiza el propio Ayuntamiento en fechas concretas.
Muchos bilbaínos lo consideran el “palacio” de la villa, y no es raro que aparezca en bodas civiles y actos oficiales que llenan de vida sus salones.

44. Subir a Kobetamendi

Desde este monte se tienen unas de las mejores vistas panorámicas de Bilbao, con toda la ciudad extendiéndose bajo tus pies. Se puede subir en coche, en autobús urbano (línea 58) o incluso caminando si te apetece una ruta más activa. Aquí también se celebra cada verano el BBK Live, uno de los festivales de música más importantes de Europa.
Los bilbaínos lo llamamos simplemente Kobetas y es un lugar perfecto para ver el atardecer o disfrutar de un picnic con vistas. En la cima encontrarás la Cervecera Kobetas, un clásico para comer pollo asado con vistas a Bilbao, muy frecuentado por familias y cuadrillas en verano.

Conclusión

Bilbao no es solo una ciudad para visitar, es un lugar para vivirlo con calma, descubrirlo paso a paso y dejarse sorprender por sus contrastes. Entre la tradición y la modernidad, entre la ría y los montes, siempre hay un rincón nuevo que emociona. Para mí, que la recorro desde niña, cada plan tiene un pedacito de memoria y orgullo: la Amatxu de Begoña, los paseos por la ría, los pintxos compartidos en plazas llenas de vida… Espero que también tú, al seguir estas propuestas, sientas lo mismo que sentimos quienes la llamamos casa: que Bilbao sabe llegar al corazón.

Si quieres seguir descubriendo la ciudad más allá de esta lista de planes, en el blog encontrarás también mis guías para recorrer Bilbao en 2 o 3 días, propuestas para disfrutarlo con adolescentes y hasta rutas exprés para quienes tienen solo un día. Además, he reunido ideas de excursiones cercanas y rincones con vistas únicas para que tu visita a Bilbao sea completa y muy especial.

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